Los depósitos compactos y las instalaciones de montaje lateral requieren un sensor de nivel que reaccione limpiamente sin añadir puntos de desgaste mecánico. Este sensor de nivel óptico detecta la presencia de líquido a través de un prisma de polisulfona con un transceptor de infrarrojos integrado, lo que lo hace muy adecuado para el control de nivel en líquidos translúcidos, incluidos los líquidos coloreados.
El principio de detección es simple y fiable. Al sumergirse el prisma, su índice de refracción cambia y dispersa gran parte del haz infrarrojo en el líquido, provocando el cambio de estado de la salida. Sin partes móviles, con construcción hermética y electrónica sellada, el sensor está diseñado para un funcionamiento fiable en aplicaciones industriales de control de nivel de líquidos.
La integración en el proceso se ve favorecida por una alimentación de 15 – 35 Vcc, una salida push pull y opciones de conexión eléctrica DIN 43650 IP65 o M12x1 de 4 polos IP67. El sensor está disponible con cuerpo de latón o de AISI-316 y funciona a presiones de hasta 260 bar a 25 °C o 200 bar a 85 °C.