La automatización de máquinas abarca un amplio espectro de equipos industriales, desde prensas hidráulicas y centros de mecanizado CNC hasta sistemas de refrigeración y lubricación, líneas de embalaje y transportadores de manipulación de materiales. Lo que estas máquinas tienen en común es su dependencia de procesos de fluidos controlados: caudales, niveles de presión y volúmenes de líquido que deben mantenerse dentro de límites definidos para que la máquina funcione correctamente y con seguridad.
No todas las máquinas automatizadas requieren instrumentación de proceso. Cuando una máquina simplemente cuenta ciclos o detecta posición, los dispositivos de conmutación estándar son suficientes. Pero allí donde el caudal, la presión o el nivel deben supervisarse, regularse o realimentarse en un bucle de control, la calidad del dispositivo de medición determina directamente la calidad del resultado. Los fabricantes de máquinas, los OEM y los ingenieros de planta confían en sensores que se integran limpiamente en su arquitectura de control, mantienen su calibración a lo largo del tiempo y funcionan de manera constante en toda la gama de condiciones de funcionamiento que encuentra la máquina.