La detección fiable del límite de líquido no debería depender de la conductividad, la constante dieléctrica, condiciones libres de espuma o una trayectoria óptica limpia. Vibrocont SCM 300 utiliza una horquilla vibrante compacta para detectar la cobertura de líquido en depósitos, recipientes y tuberías, incluidos los sistemas de limpieza y de filtrado, así como los depósitos de refrigerante y lubricante.
El accionamiento piezoeléctrico excita la horquilla a su frecuencia de resonancia. Cuando el líquido cubre la horquilla, la resonancia cambia y la electrónica emite una señal de conmutación mediante una salida DC-PNP o AC/DC. Esto convierte al sensor en una alternativa práctica allí donde los principios de flotador, conductivo, capacitivo u óptico se ven afectados por depósitos, turbulencias, flujo o burbujas de aire.
Con sus reducidas dimensiones, cualquier posición de montaje y una presión de proceso de -1 a 40 bar, Vibrocont SCM 300 se adapta a instalaciones exigentes. Existen versiones para temperaturas del medio de hasta +150 °C, y las variantes con homologación WHG admiten su uso como sistemas de protección contra sobrellenado y detección de fugas.