Las comprobaciones rápidas de temperatura en superficies pequeñas, en corrientes de aire o directamente en líquidos requieren una sonda que reaccione antes de que cambie el proceso. La familia GTF 300 utiliza hilos de termopar tipo K finos de 0,2 mm para ofrecer un tiempo de respuesta de aprox. 0,3 s, ayudando a los usuarios a captar cambios breves de temperatura con confianza.
El diseño aislado con teflón es impermeable y resistente a productos químicos, lo que lo hace muy adecuado para mediciones exigentes de hasta +250 °C (300 grados Celsius en la punta desnuda). La precisión de clase 1 permite obtener lecturas fiables en trabajos de campo habituales, comprobaciones de laboratorio y tareas de medición de temperatura portátil.
Varias configuraciones facilitan la adaptación de la sonda a cada tarea. Los usuarios pueden elegir puntas trenzadas y soldadas, puntas soldadas sin trenzar o una perla de soldadura, además de longitudes de cable de 1, 2, 5 o 10 m. Las opciones de conexión incluyen un conector miniatura de espiga plana (con protección antidoblado opcional) o extremos sueltos con terminales de cable.