Las comprobaciones de temperatura en zonas de trabajo calientes o húmedas requieren una sonda fácil de manejar y diseñada para el contacto real con el medio. Esta sonda compacta de mango tipo lápiz mide en gases, líquidos y materiales blandos, con versiones de inmersión e inserción para diferentes tareas de medición.
El sensor tipo K cubre de -65 ... +550 °C en la punta de la sonda, mientras que el mango de silicona soporta hasta 250 °C. Una vaina de acero inoxidable AISI 316 añade durabilidad para el uso rutinario en campo y en procesos, y el grado de protección IP65 e IP67 ayuda a proteger la vaina del sensor y el mango durante mediciones exigentes.
La respuesta rápida favorece comprobaciones eficientes in situ. La versión de inserción de Ø 1,5 mm alcanza T90 en agua en menos de 1 s, mientras que las versiones de Ø 3 mm alcanzan T90 en agua en menos de 2 s. Las versiones con conector plano en miniatura y con extremos sueltos permiten la conexión a instrumentos compatibles y tareas de integración.