Un recinto público raras veces constituye un entorno único y uniforme. Un estadio, un club de golf, un complejo cultural, un centro de exposiciones, un parque o una instalación recreativa puede incluir interiores concurridos, espacios de transición resguardados, áreas exteriores expuestas y zonas técnicas, cada una de las cuales responde de forma distinta a las condiciones meteorológicas, la ocupación y el uso. Por ello, un único punto de medición no puede representar las condiciones de todo el emplazamiento.
En el exterior, las observaciones directas de calor, exposición solar, viento, precipitaciones y actividad de tormentas eléctricas ayudan a los equipos a evaluar las condiciones en torno a las entradas, las zonas de espectadores, los campos de golf, las instalaciones temporales y las actividades programadas. La información local continua resulta valiosa tanto en la preparación de un evento como a medida que las condiciones evolucionan.
En el interior de los edificios, la variación de la afluencia de público puede afectar al confort térmico y a la calidad del aire. La monitorización de la temperatura, la humedad, el dióxido de carbono y el material particulado ayuda a los operadores a evaluar las condiciones en los espacios ocupados. Las mediciones de sonido y de luz aportan una información adicional sobre si cada zona sigue siendo adecuada para el uso previsto.
Detrás de los espacios de cara al público, los depósitos, los suministros de agua, las piscinas, las fuentes y los circuitos de calefacción o refrigeración también requieren supervisión. Las mediciones de nivel, presión, caudal y temperatura proporcionan a los equipos técnicos una mayor visibilidad de los sistemas que sustentan el funcionamiento diario del recinto.
Senseca integra estas mediciones mediante la adquisición de datos conectada, el registro local, el acceso remoto, los umbrales configurables y las alarmas, ofreciendo a los equipos del recinto una visión coordinada de las condiciones en todo el emplazamiento.