Un edificio conectado solo puede responder de forma eficaz cuando dispone de información fiable sobre las condiciones cambiantes. La ocupación, el uso de las habitaciones, la orientación y la exposición solar generan distintos requisitos de calefacción, refrigeración y ventilación en todo el edificio. La temperatura y la humedad relativa indican las condiciones térmicas y de humedad, mientras que las mediciones de CO₂, COV y material particulado ofrecen información sobre la calidad del aire interior.
Dentro de los sistemas HVAC, la velocidad del aire, el caudal volumétrico y la presión diferencial ayudan a los técnicos a verificar la distribución del aire, el estado de los filtros y las relaciones de presión entre espacios. Las mediciones de temperatura, presión y caudal en los circuitos de calefacción y refrigeración ofrecen más información sobre cómo se distribuye la energía por todo el edificio.
Las mediciones locales en exteriores añaden un contexto esencial. La temperatura, la humedad, el viento, la radiación solar y la precipitación ayudan a los sistemas del edificio a responder a los cambios meteorológicos y permiten a los equipos de mantenimiento interpretar con mayor precisión las variaciones en la demanda de calefacción y refrigeración.
Los transmisores fijos proporcionan información continua a los sistemas de automatización de edificios. Los instrumentos portátiles respaldan la puesta en marcha, el equilibrado de la ventilación y la resolución de averías, mientras que los registradores de datos revelan cómo varían las condiciones entre zonas y a lo largo del tiempo.
Al combinar sensores estables, adquisición de datos conectada y calibración trazable, Senseca ayuda a los equipos de mantenimiento a mantener entornos interiores saludables, verificar el rendimiento del HVAC y respaldar un funcionamiento del edificio más eficiente durante todo su ciclo de vida.