La monitorización de aguas superficiales abarca ríos, sistemas de recogida de agua de lluvia y otras masas de agua expuestas donde las condiciones cambiantes pueden afectar a la infraestructura y al medio ambiente. La monitorización del nivel de los ríos favorece el control de mareas y ayuda a los operadores a gestionar los riesgos en torno a los sistemas de protección contra inundaciones y la infraestructura de navegación. La información precisa de nivel también es importante cuando los niveles de agua suben rápidamente o descienden por debajo del rango de funcionamiento requerido por las instalaciones conectadas.
La monitorización del agua de lluvia se centra en la concentración del agua de lluvia recogida. Esto proporciona información sobre la calidad del agua y ayuda a identificar cambios en la composición de la escorrentía que entra en los sistemas de almacenamiento, drenaje o tratamiento. Según la aplicación, los usuarios habituales incluyen a las autoridades municipales del agua, los operadores de control de inundaciones, los gestores de infraestructuras portuarias y de navegación, los especialistas en drenaje y los equipos de monitorización ambiental.