La medición de presión en entornos de proceso requiere un sensor que mantenga su exactitud cuando el medio, la temperatura y las condiciones de instalación se vuelven exigentes. Este dispositivo mide presión relativa o absoluta en gases, vapores y líquidos hasta 60 bar, empleando una célula de medición cerámica capacitiva seca para obtener lecturas estables en aplicaciones industriales.
La exactitud a largo plazo se ve favorecida por la resistencia de la célula cerámica a la presión, los productos químicos, la corrosión y los choques térmicos. Según la versión seleccionada, el sensor ofrece electrónica de 4-20 mA a 2 hilos o de 0-10 V a 3 hilos, con 2 salidas de conmutación PNP ajustables libremente disponibles para conmutación o indicación de fallos.
La puesta en marcha y el funcionamiento diario resultan prácticos in situ. La pantalla LED de 4 dígitos muestra la presión actual con claridad, la electrónica puede girarse 330° y los ajustes pueden protegerse con una contraseña. Las conexiones a proceso G½ y G¼ permiten la integración en distintos sistemas.