Las previsiones meteorológicas describen las condiciones en áreas amplias, pero los peligros operativos pueden desarrollarse a la escala de un emplazamiento concreto. Los rayos, las precipitaciones intensas, los vientos fuertes y las subidas rápidas del nivel de agua pueden evolucionar localmente y afectar de manera diferente a ríos, redes de drenaje y zonas propensas a inundaciones.
Un aviso eficaz comienza con una observación local fiable. Las mediciones directas revelan lo que está ocurriendo en el emplazamiento de monitorización, mientras que la detección específica de cada peligro identifica condiciones que los parámetros meteorológicos estándar no pueden describir por sí solos.
Senseca combina mediciones meteorológicas, de precipitación y de nivel de agua, detección específica de eventos, criterios de aviso configurables y sistemas de comunicación conectados. Esto crea un vínculo claro y trazable entre las condiciones observadas, el nivel de riesgo y la acción que debe tomarse.
Ya sea para proteger un único emplazamiento o coordinar una red meteorológica distribuida, el objetivo es el mismo: proporcionar suficiente confianza y tiempo de antelación para una acción proporcionada, e indicar cuándo las condiciones han vuelto a un estado aceptable.