Las condiciones meteorológicas pueden variar significativamente entre carreteras expuestas, puentes, tramos elevados, corredores ferroviarios y bocas de túnel. Las mediciones locales de viento, precipitación, temperatura del aire, humedad relativa y presión atmosférica ofrecen una imagen representativa de lo que ocurre en cada ubicación crítica.
Las observaciones específicas de cada emplazamiento ayudan a los operadores a identificar condiciones que cambian rápidamente o muy localizadas que pueden no estar del todo reflejadas en las previsiones meteorológicas generales. Asimismo, proporcionan el contexto meteorológico necesario para evaluar la niebla, la nieve, las lluvias intensas, los vientos fuertes y otros posibles fenómenos disruptivos.
Los sensores y las estaciones meteorológicas automáticas de Senseca permiten una monitorización continua en ubicaciones individuales o en redes de transporte distribuidas, mejorando el conocimiento de las condiciones que afectan a la infraestructura y a las operaciones.