La evaluación del ruido ferroviario constituye una parte importante de la acústica del transporte y abarca el sonido generado por los trenes, el tráfico ferroviario y la infraestructura relacionada. Principios de monitorización similares se aplican a aeropuertos, carreteras, puertos y otros sistemas de transporte en los que las operaciones pueden afectar a las comunidades cercanas y a las áreas sensibles.
Las mediciones aportan datos objetivos para estudios de impacto ambiental, cumplimiento normativo, elaboración de mapas de ruido estratégicos, planificación de la mitigación, decisiones operativas y programas de monitorización a largo plazo. El ruido del transporte suele ser intermitente y muy variable, ya que el paso individual de trenes, las operaciones aéreas, los picos de tráfico rodado y las actividades portuarias generan condiciones acústicas diferentes. Los operadores, las autoridades medioambientales, los consultores acústicos, los gestores de infraestructuras y las compañías aeroportuarias o ferroviarias necesitan registros fiables para identificar las fuentes de ruido, evaluar la exposición, validar eventos individuales y documentar los cambios a lo largo del tiempo.